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En cocina

Iremos poniendo aquí pequeños trucos y consejos de cocina que son de ayuda y aportan ideas para innovar alguna receta.

Vino:
Para cualquier guiso, que lleve vino tinto, suelen ser asados de carne, macerar caza… la receta agradece mucho que el vino que se use sea un buen vino, merece la pena gastarse unos eurillos.
Si la receta es con vino blanco, va en gustos y salvo que especifique, se use un vino amontillado o un cava… tengo comprobado que el vino blanco que mejor sabor aporta para casi todas las recetas y está muy bien en calidad-precio es sin duda Corales.
 
Curruscos:
Cuando se hacen curruscos de pan para acompañar purés y cremas, quedan muy buenos si antes incorporas en el aceite un poco de cebolla picada, y cuando está dorada añades el pan y que se fría todo junto, cogen un saborcillo a cebolla que da un gusto muy rico a las cremas.
Si los haces de pan de molde, con el pan de 5 cereales, incluso uno que hay de aceitunas en Eroski o Mercadona, quedan unos curruscos muy originales de sabor, muy buenos.
 
Pasta:
Para hervir la pasta debemos seguir una serie de pasos:
1. Elegir pasta de calidad, de lo contrario la pasta puede sufrir roturas o apelmazarse durante la cocción. Con respecto al tipo de pasta, elige aquella que se adapte mejor a los ingredientes que la acompañen. Los macarrones, por ejemplo, permiten que entre la salsa en su interior.
2. La proporción correcta es de 1 litro de agua y 10 gramos de sal por cada 100 gramos de pasta. Es importante que la pasta se mueva durante la cocción para evitar que se apelmace. Ah, y sólo pondremos agua y sal, nada de aceite o cubitos de caldo que maten el sabor de la pasta.
3. El recipiente debe ser amplio.
4. La pasta se echa cuando el agua ya esté hirviendo. Deberemos mantener el fuego lo suficientemente alto durante la cocción para evitar que el proceso se corte. Nada más verter la pasta en el agua, deberemos remover con una cuchara de madera para evitar que se pegue y remover de vez en cuando.
5. Es muy importante respetar los tiempos de cocción que figuran en el envase. Están adaptados tanto al tamaño de la pasta. De esa forma disfrutaremos de una pasta al dente, es decir, ni tierna ni dura, en su punto.
6. Escurrie bien, pero ojo, sin refrescar la pasta. Eso de echar un chorro de agua fría sobre ella lo único que hace es eliminarle el salado y el sabor.
7. La pasta debe integrarse inmediatamente con los ingredientes que la completan. Si acaso, se salteará un poco en la sartén para mezclarla con la salsa o guarnición, pero nada más.
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